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Tradiciones

Seis deliciosas recetas típicas de Perú

1. Ceviche Peruano

Se lo considera el plato más famoso de Perú y, aunque se encuentra en otros destinos de la costa pacífica de América del Sur, sólo en este país se combinan ingredientes de mar y de montaña tan armónicamente.

Consiste en marinar la carne del pescado en un recipiente con mucho limón, ají, cebolla morada, culantro, sal y pimienta, hasta que esté lista para el consumo. Es importante utilizar buen pescado, como mero, lenguado, corvina e incluso tilapia. Los acompañamientos le dan el toque andino al ceviche, con el sabor dulzón del camote, el maíz que se sirve desgranado y acompañado con maíz tostado, e incluso papa. Encontrará este plato en casi cualquier destino de Perú, aunque en Lima es donde encontrará la mayor variedad en sabor, calidad y precios.

2. Cuy

Si bien para muchos turistas extranjeros este pequeño y tierno roedor cumple las funciones de mascota de la casa, para los pueblos andinos ha sido utilizados durante siglos como una importante fuente alimenticia y la tradición se mantiene con el tiempo.

Además de tener un sabor suave y, para muchos, exquisito, la carne del cuy es rica en proteínas, hierro y baja en grasa, así que es una muy buena opción para los carnívoros que buscan una alimentación saludable. Hay muchas maneras de comerla y en la actualidad los restaurantes gourmet de Perú lo están aprovechando para crear nuevos platos, así que si es de lo que se impresionan con facilidad, esta es probablemente la mejor opción para probar cuy. Aunque si es de lo que quiere vivir en carne propia las costumbres, en destinos como el Valle Sagrado puede encontrar opciones menos elaboradas, igual deliciosas y, eso sí, un poco impresionantes ya que el animal suele servirlo entero. Finalmente termina siendo lo mismo, así que queda en sus manos decidir cómo degustar uno de los platos más antiguos de los andes y recordarlo siempre.

3. Rocoto relleno

Oriundo de Arequipa, una de las ciudades más hermosas del Perú, este plato no es apto para cualquier paladar ya que tiene una característica particular: es muy picante.

El rocoto es una especie de ají endémica de Perú, del tamaño de una manzana y con un sabor dulzón. En este caso, el plato consiste en rellenar este fruto de carne molida, cebolla, aceitunas, queso fresco rallado y huevo duro, todo esto sofreído y sazonado con sal, comino y otros condimentos al gusto. Generalmente –y a estas alturas no les parecerá raro– se acompaña de papa cocinada o torta de papa, y es tan famoso que se prepara en todo el país e incluso se exporta el rocoto a otras partes del mundo. Sin embargo, nada como probarlo en su ciudad natal, uno de los destinos turísticos más hermosos y diversos de Perú.

4. Ají de gallina

La carne de gallina siempre ha tenido fama de tener mucho mejor sabor. Para los amantes de la comida criolla, imaginen un plato en el que se mezcla este ingrediente con el ají.

Se prepara con ají amarillo y se utilizan otros ingredientes como el pan de molde o galletas de soda, leche y pecanas, un tipo de nueces originarias de América del Norte. Se sirve acompañado de aceitunas y rodajas de huevo duro. Este plato también se encuentra en diversas regiones de Perú, aunque se dice que quienes mejoren lo preparan están en Lima.

5. Lomo saltado

Ideal para los amantes de la carne es el famoso y muy casero lomo saltado. Su origen se encuentra en las migraciones asiáticas del siglo XIX.

Esta receta consiste en saltear en un wok trozos de lomo de res con verduras, ají amarillo y salsa de soya. Varios restaurantes se han enfocado en aumentar ingredientes “especiales” que les permiten diferenciarse de sus colegas. Sin embargo, se puede mantener la sazón tradicional de casa que es inigualable. Cuando la carne y las verduras están en su punto se le agregan papas fritas. Suele servirse acompañado con arroz.

6. Papa a la huancaína

Perú es el país que más variedades de papa tiene en el mundo y este plato se prepara, así que si bien parece un poco simple, lo fascinante es que se puede preparar cada vez con un tipo diferente de este ingrediente.

Es originaria de Huancayo, una región andina ubicada en el centro del Perú, aunque se ha popularizado en toda la Sierra y Amazonía del país. Su característica principal es la salsa, que se prepara con queso, aceite, sal y ají amarillo. Al momento de servirla se añaden aceitunas negras y rodajas de huevo duro, sobre una cama de hojas de lechugas frescas. Suele servirse como entrante para cualquiera de los otros platos que acabamos de revisar.

Bebidas típicas de Perú

1. Pisco sour

Comenzamos con esta bebida que va a encontrar en casi cualquier lugar del país y cuyo origen todavía es un tema polémico con sus vecinos de Chile.
El pisco sour es un cóctel que se prepara con aguardiente de uvas, limón, jarabe de goma, clara de huevo y hielo, por lo que es muy refrescante e ideal para las noches. Según algunos historiadores, se creó hace casi 100 años en el Morri´s Bar en el centro de Lima, y desde allí se popularizó hacia ambos países. En la actualidad, las tiendas de licores venden variedades de pisco de sabores e incluso las botellas incluyen sobres con la mezcla lista para preparar el cóctel en casa, así que este puede ser un muy buen regalo para llevar a casa. Si viaja a Perú en julio, el cuarto domingo del mes puede disfrutar del Día del Pisco y degustar diferentes preparaciones en cientos de bares y restaurantes, mientras saborea las más deliciosas picaditas peruanas.

2. Chicha morada

Uno de los ingredientes que más caracteriza a las culturas de los Andes es el maíz, y ha sido tan importante su domesticación y uso, que hasta se preparan bebidas tradicionales que siguen siendo la base de la dieta de muchas familias y comunidades.
La chicha morada es otro ejemplar de la gastronomía peruana que encontrará a lo largo de todo el país y, como su nombre lo indica, se prepara con una especie particular de maíz: el morado. A la cocción del grano se le agrega cáscara de piña, clavo, canela y otros ingredientes (según el sabor que se le quiera dar) y luego se deja enfriar para tomarlo como refresco. Lo mejor de todo es que tiene propiedades antioxidantes, anti cancerígenas, antiinflamatorias, entre otros beneficios, por lo que no le vendrá nada mal tomar un vaso al día de esta deliciosa bebida.

3. Mate de coca

Una taza caliente de mate de coca es la mejor bienvenida que un viajero puede recibir cuando llega a las alturas del Valle Sagrado o del Lago Titicaca.
Aunque esta planta sufre una estigmatización mundial lamentable, lo cierto es que la hoja de coca ha sido utilizada durante siglos por las culturas andinas y en lugares como Perú, Bolivia y el norte de Argentina, la tradición se mantiene. En los mercados peruanos es muy común encontrar costales llenos de estas pequeñas hojas, con las cuales se prepara una infusión ligera y llena de propiedades energéticas. Entre algunos de sus beneficios, está el de curar el mal de altura, los dolores de cabeza y el cansancio o fatiga. Tiene un sabor un poco amargo, así que puede complementarla con miel y limón mientras se va acostumbrando. Una vez que lo haga y entienda las bondades de la planta de coca, entenderá también el por qué de la lucha de los pueblos indígenas por defender su derecho a cultivarla y conservarla como parte de su cultura. Existe una marca que comercializa el mate en bolsitas de té, así que puede llevarlo consigo a cualquier otro destino.

4. Inca Kola

Es bastante raro que dentro de una lista de bebidas tradicionales se encuentre una gaseosa, pero en Perú el consumo de Inca Kola es tan generalizado, que no podemos ignorarlo.
 De hecho, no se sorprenda si en cada restaurante, cafetería o establecimiento de comidas le ofrecen una Inca Kola para acompañar su plato, ya que este es uno de los dos únicos países del mundo donde la gaseosa más vendida es la nacional. Su sabor es bastante particular, dulce y se caracteriza por tener un aroma a hierba luisa, aunque lo que más llama la atención es su color amarillo dorado, que hace referencia a la cultura inca, sus riquezas y adoración al sol. Lo mejor es que la tome bien fría y disfrute hasta la última gota. Si le queda gustando, es una de las pocas gaseosas locales que se puede encontrar en otros países del mundo.

5. Chicha de jora

A estas alturas ya deberá imaginarse que esta bebida también está hecha a base de maíz, pero en este caso el proceso requiere de varios días de fermentación.
Su consumo data de la época preincaica y se ha mantenido hasta la actualidad como una costumbre muy arraigada en casi todo el país, menos en la selva donde la chicha se hace con yuca y el proceso es diferente. En este caso, se utiliza maíz de jora, azúcar o panela, y el proceso es bastante largo y dedicado; tan así que prepararla puede tomar un día entero. Una vez que está lista se deja fermentar por varios días y se consume fría. Mientras más largo el período de espera, más grado de alcohol tiene, así que si está de ánimo fiestero lo mejor es que pida una bien fuerte. Su sabor dulce la hace muy agradable al gusto y, aunque se sienta un poco pesada, cuenta con un alto nivel de probióticos que ayudan a la flora intestinal. ¡Así que a tomar chicha!

La marinera: el baile típico de Perú

La marinera es un baile típico del Perú, que expresa el arte e identidad cultual. Su baile es la unión artística de raíces culturales española, indígena y africano. La marinera es una mezcla de ritmo, habilidad, elegancia, picardía y encanto de este baile.

La marinera es un baile de pareja que implica comprensión y coqueteo entre el hombre y la mujer, es una insinuación de sentirse enamorados. El hombre corteja a la mujer con su pañuelo y sombrero en mano y ella responde con una sonrisa coqueta y con desplantes que muestran su orgullo femenino. Le acompaña la suavidad de su elegante y vistosa falda de amplio vuelo, que se mueve y ondea con seducción, su pañuelo vuela suave y delicadamente … Es deber del hombre conquistar a ella, demostrando su galantería para enamorar.

Hay varios tipos de marinera: la limeña, norteña, puneña, arequipeña. La primera con un ritmo sutilmente rápido y pícaro, la segunda más compleja por implicar una mayor cantidad de pasos y movimientos así mismo la música que la acompaña es mucho más salerosa, y la ultima que es sentimental y calmosa.

La práctica de este baile, tan hermoso, es alcanzada por pocas personas, por su alto costo en el aprendizaje. Muchos niños, niñas y jóvenes que tienen inclinaciones a este folclore, no tienen posibilidad de aprender, se contentan observando y optan por la práctica de otros bailes que constituyen parte del contexto de la cultura moderna peruana.

La práctica del arte del baile de la marinera debe estar al alcance de todas le personas sin importar su condición económica y social, por eso, la ONG CIESCU empieza a incentivar, como parte de la revaloración de la diversidad de la cultura peruana. Tanto [email protected], jóvenes y adultos puedan aprender, y formar un elenco de bailarines no solamente para mantener viva esta expresión cultural y tradición, sino también para expandirla en el ámbito nacional e internacional.

Comida típica de Perú: Cau-cau y Tacu-tacu

Cau-cau

Este plato es otro de los principales de la gastronomía peruana. Consiste en una mezcla de mondongo de pollo con papas amarillas. Las papas llaman la atención por la forma en que están cortadas: en cuadrados pequeños. Se cocinan con ají amarillo, perejil, cebolla y ajo.

Mondongo de pollo es el nombre que se emplea en muchos países hispanoamericanos para hacer referencia a las tripas de vaca. En España, se conocen como “callos”, mientras que en otros países de Latinoamérica se usan nombres como guatita, pancita, menudo o tripa mishque.

El cau-cau: plato típico peruano

Existen varias teorías para explicar el nombre del plato. Una es la que dice que proviene de los vocablos quechua can (menudencia) o acacau (caliente). Para otros, se debe a los inmigrantes chinos del siglo XIX, quienes decían caucau para indicar que los ingredientes debían cortarse en porciones muy pequeñas. Otros simplemente consideran que cau es una adaptación de la palabra inglesa cow, es decir, vaca.

Tacu-tacu

El tacu-tacu es uno de los platos típicos de Perú cuyo origen se debe a la comida criolla. Se cuenta que las mujeres esclavas negras aprovechaban toda la comida sobrante de otros platos para elaborar el tacu-tacu (de ahí su nombre, que proviene del término quechua takuy, que significa mezclar una cosa con la otra).

Tacu-tacu cubierto de salsa de mariscos

La receta tradicional se prepara con arroz cocido y menestras del día anterior: frejol, lentejas y pallares. Todo se mezcla hasta formar una masa homogénea. Ésta será calentada en una sartén. Finalmente, la masa se fríe para que quede crujiente.

Existen varias especialidades: tacu-tacu de frijoles, tacu-tacu de pallares, tacu-tacu con sábana, tacu-tacu relleno de mariscos, tacu-tacu bañado en salsa de mariscos, etc.

La preparación de este plato es una práctica común entre los afro-descendientes de varias regiones de América. Así, existen platos muy similares en distintos países latinoamericanos como el famoso gallo pinto en Nicaragua, el congri en Cuba, la feijoada en la gastronomía brasileña o el arroz moro entre los platos típicos de la República Dominicana.

¿Cómo se celebra el Año Nuevo en Perú?

Como el nombre lo indica, Año nuevo es el inicio de un nuevo año y por ende se suele hacer nuevos planes, buenos propósitos y nuevas promesas para consigo mismo o para con los demás, con la intención de corregir todo aquello que consideramos negativo o cambiar de estrategia en todo aquello que nos generó problemas.

Para cada cultura en el mundo, el comienzo de un año nuevo tiene una implicación particular y distinta pero al mismo tiempo similar, y cada una de ellas recibe el año de diversas maneras. Cada país tiene sus propias tradiciones para celebrar el fin de año. Como es lógico, en Perú también tenemos nuestras correspondientes supersticiones, cábalas y rituales para despedir al año viejo y que el año venidero venga cargado de mucha esperanza.

En Perú, la noche del 31 de diciembre muchas personas asisten a una fiesta, otros lo reciben en casa. Tras la exquisita cena de nochevieja, cuando aún faltan pocos segundos para las doce de la noche, los medios de comunicación (radio y televisión) hacen una cuenta regresiva, cuando la cuenta regresiva y el reloj dan la medianoche todos se abrazan y se expresan los unos a los otros frases de buenos deseos, todo esto transcurre en un ambiente de gran regocijo al tiempo que brindan con un champán, vino, pisco sour, etc. La música, los fuegos artificiales, petardos y cohetes acompañan este festejo.

A diferencia de la cena de navidad, la cena de año nuevo es muy variada. Por lo general son grandes banquetes donde los platillos favoritos son el pavo, cerdo al horno, acompañadas de una variedad de ensaladas y arroz.

Las uvas se comen durante la cuenta regresiva, son doce uvas que a modo de un ritual cabalístico se van comiendo una tras otra mientras se pide un deseo con cada una de ellas (doce deseos). Las uvas deben ser seis verdes y seis moradas.

La tradición más popular durante la nochevieja es el uso de las prendas interiores de color amarillo, que según dicen atrae las buenas energías para el año que viene, es mejor llevarla al revés hasta la medianoche y después de ella cambiarla al derecho.

Otra tradición popular favorita es la quema de los muñecos o monigotes que representan la nochevieja. Los monigotes de están fabricados con ropa en desuso, madera, cartón y papel. Se los quema al llegar la medianoche, simbolizando de esta forma la abolición de toda la energía negativa y la mala suerte que se vivió en el año viejo que termina y la transición a un nuevo año cargado de nuevas esperanzas. Algunos suelen poner un cartel con el nombre de algún personaje, que haya sido polémico, relacionado al ámbito político o deportivo. El fuego producido por esta quema se aprovecha para la quema juegos pirotécnicos. Debido a que en los últimos años algunas personas han empezado a quemar llantas y residuos orgánicos e inorgánicos contaminantes, los municipios sancionan a aquellas personas que realizan estas acciones que dañan el medio ambiente y la salud de la población. A pesar de esta normativa mucha gente sigue con la tradición.

Otras costumbres populares que también se realizan en esta fecha son:

  • Recorrer toda la manzana con una maleta vacía, si lo que se desea es salir de viaje el próximo año.
  • Cambio de prenda de vestir para fortalecer la relación con la pareja.
  • Recibir el año con un manojo de billetes en la mano, o dentro de los zapatos, para atraer prosperidad económica.
  • Echar arroz bajo el marco de la puerta de la sala como augurio de una próxima boda.
  • Usar ropa blanca, para alejar las enfermedades.
  • Tener una vela encendida al recibir el año nuevo, para garantizar paz y armonía en el hogar. La vela debe estar encendida hasta consumirse totalmente.
  • Para tener prosperidad económica, algunas personas se lavan las manos, a medianoche, con champán y azúcar.
  • Darse un baño de esencias para purificar el alma.

La mayoría de los jóvenes, terminada la cena familiar, se reúnen en grupo para seguir gozando de la noche en alguna reunión al aire libre, en algún bar o discoteca; mientras los adultos permanecen en casa disfrutando de un brindis, música a alto volumen para bailar y si el ruido de la música lo permite, para alguna conversación en voz alta.

El Día de los Muertos en México

¿Qué es el Día de Muertos?

Desde la época prehispánica en México, los indígenas han rendido culto a la muerte y la han concebido como una dualidad de vida, parte del ciclo de la naturaleza.

Al llegar los conquistadores, el culto a la muerte se fusionó con la religión católica, dando origen a la tradición del Día de Muertos durante el 1 y 2 de noviembre de cada año. En estas fechas los mexicanos celebramos a nuestros muertos acudiendo a los panteones para adornarlos con flores. A su vez, en nuestros hogares colocamos altares, para que las almas queridas abandonen el más allá y vaguen unos cuantos días por el mundo, visitando a su familia, su casa y amigos.

¿Qué tiene un altar de muertos?

Alimentos, veladoras, incienso, licor, flores, fotografías, música y objetos personales del difunto. Todo son ofrendas que se preparan con respeto por los familiares para recordar a los que se han ido. Calaveras de dulce, pan de muerto, dibujos que se burlan de la muerte; versos que ridiculizan a personajes vivos de las artes, la ciencia o la política son parte de esta tradición y hacen referencia al célebre dicho popular: ‘el muerto al cajón y el vivo al fiestón’.

¿Cuál es el objetivo del Festival?

Lograr la participación activa de la sociedad, comunidades mayas y artistas. En ella, se integra la diversidad cultural en la celebración del Día de Muertos, con la recuperación de prácticas étnicas tradicionales y contemporáneas.

Festividades indígenas dedicadas a los muertos

Para los pueblos indígenas de México, las prácticas y tradiciones para celebrar a los espíritus de los antepasados, constituyen una de las costumbres más profundas y dinámicas que se realizan, así como uno de los hechos sociales más representativos de su vida comunitaria.

Las ceremonias realizadas cada año dedicadas a los muertos, representan el encuentro con sus antepasados y los integrantes de la comunidad. Esto ayuda a la interacción de las familias y de comunidades enteras. Por otro lado, se observa un amplio horizonte de concepciones que se han enriquecido a lo largo de los siglos.

El Culto Maya a la muerte y la práctica contemporánea del Hanal Pixán

Los mayas expresan un profundo interés por la muerte. Este se puede ver en sus manifestaciones artísticas durante distintas épocas.

Para los mayas, los muertos tienen vida, y por tanto, sus espíritus tienen necesidad del sustento tanto como los vivos. Por esta razón les preparan los guisos que solían disfrutar en vida. A lo anterior se suma la festividad católica de Todos los Santos y la liturgia de los Fieles Difuntos. Ambas tienen una larga tradición que se fusionó con el cristianismo introducido por los españoles. De ellas, nació la Práctica del Hanal Pixán. Ésta, además de ser una de las prácticas más íntimas de las familias, ayuda a reunir a la mayor cantidad de sus integrantes.

Es una época de retornos: los vivos, que se ausentaron, regresan para participar en los preparativos de la celebración. Es entonces cuando vivos y muertos se reúnen de nuevo. Así, de familia en familia esta tradición se continúa manteniendo a través de los siglos.

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